







Encuentra más videos como éste en Corresponsales del pueblo Quizás no pensemos las mismas cosas, pero soñamos los mismos sueños. Primero y antes que más nada, permítanme darles la bienvenida a este espacio en construcción; si así es, somos un espacio de comunicación alternativa que precisa de la voz, la idea y la acción de cada uno de vosotros.
Desde que hemos lanzado esta propuesta a los compañeros y compañeras no hemos parado de sorprendernos por la receptividad de la idea, lo cual muestra una necesidad latente de espacios como éstos, que busquen el encuentro, y el avance, superando el disenso estéril, para transformarlo en movimiento consciente.
En Corresponsales del Pueblo buscamos la democratización de las herramientas comunicacionales, con la finalidad de romper el cerco mediático de los medios comerciales de comunicación, que nos generan nuevas necesidades en vez de satisfacer las ya existentes, además de bajarnos un discurso globalizador y estandarizante que busca uniformizar un pensamiento detrás de un proyecto de universo en el cual no nos sentimos representados.
CDP busca pues abrir el espacio para la información alternativa, el debate y la propuesta, pero no solamente mediante sus distintas secciones, sino que por medio de ellas se puedan articular las acciones concretas en nuestras distintas comunidades.
Hoy CDP tiene presencia en más de una veintena de países, debemos pensar y actuar en consecuencia para usar esa diversidad de opiniones y experiencias acumuladas en pro de fortalecer todas y cada una de nuestras comunidades, avasalladas por el ataque mediático uniformizador de las cadenas internacionales abyectas a los distintos imperios económicos y políticos, amén de religiosos.
Nuestra independencia económica y el aspecto voluntario de nuestro proyecto nos posibilita no tener que rendirle cuentas a ninguna estructura de poder, si bien es cierto que limita nuestros planes de acción, nos deja las manos libres para ir de frente hacia nuestras comunidades, con un plan de acción propuesto, diseñado y ejecutado en el debate abierto entre el colectivo, radica allí la fortaleza de esta propuesta.
Somos conscientes de las dificultades de poder estar presentes en un 100% de las propuestas que surgen y de las actividades que la sociedad activa plantea en su lucha cotidiana por la conquista de sus derechos; pero debemos ser lo suficientemente activos para la confección de alianzas estratégicas con los colectivos organizados para plantearnos un apoyo mutuo a la hora de difundir sus inquietudes, logros y tropiezos, como única forma de generar la confianza necesaria para generar un proyecto común de desarrollo comunicacional alternativo.
Debemos día a día, con nuestros pequeños aportes fortalecer nuestras comunidades, reflejar sus realidades, mediante una foto, una conversación informal o programada con los actores locales, sociales, políticos, médicos, en fin; hacer conocer esa comunidad que palpita bajo la aparente inacción que la velocidad cotidiana no nos permite ver en detalle.
Concebimos a la comunicación como un derecho humano, y por tanto no comulgamos con los adalides de los medios tradicionales que consideran por lo menos inoportuno la acción popular al frente de los medios populares, considerándolos de segunda, y en muchos casos hasta ilegales.
Cuando sea ilegal comunicar los sentires de un pueblo, estaremos comulgando con el secuestro de nuestras posibilidades de decir y de ser.
Apostamos a la autofinanciación de los medios alternativos y comunitarios de comunicación, los cuales trabajen en conjunto con las comunidades, siendo éstos voceros de los grupos sociales organizados esparcidos por la geografía del planeta, creando y proponiendo una comunicación sin las ataduras que perviven y se reproducen en los medios con los cuales nos hemos acostumbrado a convivir y desde donde hemos “consumido” sus productos informativos y propagandísticos, los cuales nos dicen que hacer y que pensar y que comprar sin aceptar cuestionamientos ni reproches.
Sabemos que otra comunicación es posible, amén de necesaria para la construcción de esa sociedad nueva que anhelamos en lo político, pero que no será tal sino la apoyamos desde lo comunicacional, como si cimientos fuesen de una construcción mayor y más duradera.
Cualquier proyecto colectivo que se base sobre las iniciativas individualistas y en el marco de la utilización de los cánones capitalistas existentes, deformará inexorablemente el proyecto a construir.
Es por eso que debemos estar alertas y dispuestos a brindar nuestros mayores esfuerzos a la generación del debate en el seno de las comunidades, a desandar el camino de las falacias comunicacionales que han hecho carne en nuestras comunidades, donde han impregnado de un profesionalismo burgués y vacío al periodista, alejándolo de su gente, de los intereses de sus iguales para pasar a ser voceros de los intereses que financian su supervivencia.
La comunicación popular, su capacitación, su práctica y articulación constante, la difusión y análisis de la concreción de los pequeños sueños y los grandes proyectos de nuestros vecinos y vecinas, deben nutrir esos nuevos contenidos alternativos para dar vida a la comunicación alternativa.
Cada CDP debe asumir ese compromiso, en la medida de sus posibilidades y a la par de sus habilidades, para crecer junto a su comunidad, para cubrirse de las luchas de sus hermanos de clase y así buscar la complementariedad necesaria que venga a contrarrestar la competencia feroz a la que nos han impulsado para ser los mejores sin importarnos la suerte de nuestros semejantes.
El aprendizaje que yo logre, no debe ser óbice para mi vanagloria personal, sino instrumento para la liberación de mi colectivo, y del tuyo, y el de cada uno de nosotros.
Todos somos capaces de aportar desde nuestra vivencia, desde nuestra óptica, desde nuestra percepción de ese sueño al que apostamos en colectivo.
Salgamos pues a la calle de nuestras ciudades, quizás con un pequeño celular con una cámara que registre lo que muestra esa comunidad como ser vivo que es, pidamos prestado un pequeño grabador, para registrar los sonidos de nuestra comunidad, la feria de los sábados, las historias de nuestros luchadores obreros, las ideas de nuestros pensadores anónimos, tomemos un lápiz, una PC, una hoja en blanco y plasmemos allí nuestras reflexiones aunque mas no sea una vez a la semana, compartámosla para ver que opinan nuestros compañeros, en que disienten, en qué concuerdan con nuestra visión, y a partir de allí definamos como podremos construir una visión colectiva sobre los temas que nos preocupan.
Una visión colectiva, alternativa, popular, libre y liberadora, para liberarnos y liberar las conciencias de las garras del mercantilismo mediático, del discurso único y uniforme, de las falacias informativas en contra de los sueños de los siempre explotados.
Víctor Manuel Rodríguez I Coordinador Corresponsales del Pueblo
